PABLO MOYANO VOLVIÓ A ESCENA CON UN DURO MENSAJE CONTRA EL TRABAJO EN NEGRO EN AGUAS Y GASEOSAS

El dirigente retomó protagonismo en la agenda sindical con un encuentro cargado de advertencias y apoyo a los choferes del sector.

Pablo Moyano reapareció con fuerza en el escenario gremial y lo hizo donde se siente más cómodo: rodeado de trabajadores. El secretario adjunto de Camioneros mantuvo un encuentro con empleados de la rama Aguas y Gaseosas del Centro Logístico Sur, en un clima marcado por la preocupación creciente por la informalidad y la tensión con algunas empresas del sector.

Los choferes plantearon un deterioro evidente de sus condiciones laborales. Cargas reducidas para el transporte primario, camiones de reventa desbordados y una presión cada vez mayor para sostener ritmos de reparto que, según denunciaron, solo favorecen la precarización. Moyano tomó nota uno por uno de los reclamos y decidió poner su voz al frente de la defensa.

En diálogo con los trabajadores, el referente camionero expuso que la situación ya superaba el límite de lo tolerable. Advirtió que en la actividad de Aguas y Gaseosas “los camioneros de Quilmes estaban saliendo con un cuarto de carga mientras los camiones de reventa iban explotados”, una ecuación que, remarcó, solo podía explicarse por acuerdos que dejaban a los empleados en desventaja.

Moyano fue categórico al señalar que no permitiría prácticas empresariales que empujen al trabajo en negro o vulneren los derechos conquistados. Aseguró que desde la Secretaría Adjunta “no se iba a permitir ningún atropello” y que cualquier intento de afectar a un trabajador tendría una respuesta inmediata del sindicato.

El dirigente también enfatizó que este tipo de maniobras no solo dañan el salario, sino que rompen la estructura formal de la actividad. “Ojo con querer tocar a un trabajador, porque voy a ser el primero en estar parando la empresa”, afirmó ante el aplauso de los presentes, reforzando su disposición a encabezar un conflicto si fuera necesario.

La reunión sirvió, además, para reordenar el frente interno del gremio, donde muchos sectores esperaban un gesto de Moyano. Su presencia renovó la imagen de conducción activa en un momento en el que proliferan denuncias por informalidad y presiones laborales en distintas ramas del transporte.

Entre los trabajadores quedó la sensación de haber recuperado un interlocutor directo dispuesto a plantarse. Para Moyano, el encuentro significó un retorno al centro del escenario sindical con un mensaje inequívoco: la defensa contra el trabajo en negro será la bandera que lo vuelva a posicionar en las discusiones más calientes del mundo laboral.

Con su estilo frontal, el dirigente volvió a marcar territorio y dejó una advertencia clara. Si la actividad de Aguas y Gaseosas continúa tensionándose, el gremio ya anticipó quién tomará la posta para encabezar la resistencia.