CRECE LA ACTIVIDAD MINERA EN EL CIERRE DE 2025, IMPULSADA POR EL PETRÓLEO Y LOS MINERALES NO METALÍFEROS

El Índice de Producción Industrial Minero registró en diciembre una suba interanual del 4,6% y cerró el año con un crecimiento acumulado del 3,3%. El repunte estuvo liderado por el petróleo crudo, el gas y los minerales no metalíferos, mientras que la minería metalífera volvió a mostrar una fuerte contracción.

La actividad minera terminó 2025 con números positivos, aunque con marcadas diferencias entre sus distintos segmentos. De acuerdo con los datos oficiales difundidos por el INDEC, el Índice de Producción Industrial Minero (IPI minero) mostró en diciembre un incremento del 4,6% respecto del mismo mes del año anterior, y acumuló en el año una mejora del 3,3%.

En términos desestacionalizados, el indicador avanzó apenas 0,2% frente a noviembre, una variación que da cuenta de un cierre de año sin sobresaltos, pero también sin un impulso significativo en el corto plazo. La serie tendencia-ciclo, en tanto, acompañó esa dinámica con una suba similar, consolidando un escenario de estabilidad.

El principal motor del crecimiento volvió a estar en el complejo hidrocarburífero. La extracción de petróleo crudo y gas natural, junto con los servicios de apoyo, registró en diciembre una suba interanual del 5,9% y cerró 2025 con un avance acumulado del 3,6%. Dentro del rubro, el petróleo crudo se destacó con un fuerte incremento del 15,1%, mientras que el gas natural mostró una mejora más moderada, del 5,7%.

En contraste, los servicios de apoyo para la extracción de hidrocarburos exhibieron una caída significativa, reflejando las tensiones internas del sector y la disparidad entre los distintos eslabones de la cadena productiva.

El panorama fue claramente adverso para la minería metalífera. En diciembre, la actividad se desplomó 32,9% interanual, afectada principalmente por la caída en la producción de oro, plata y bullón doré. En el acumulado del año, el retroceso alcanzó el 8,3%, confirmando un 2025 complejo para un segmento estratégico en términos de exportaciones y generación de divisas.

Muy distinta fue la evolución de los minerales no metalíferos y rocas de aplicación. Este rubro registró en diciembre una suba interanual del 22,8% y acumuló en el año un crecimiento del 8,2%. Dentro del conjunto, se destacaron la extracción de sal, los minerales destinados a la fabricación de productos químicos y las arenas de fractura, estrechamente vinculadas al desarrollo de la actividad petrolera.

Los datos oficiales dejan así una radiografía clara del sector: la minería cerró el año en terreno positivo, sostenida por la energía y por algunos segmentos específicos, pero con fuertes contrastes que exponen los desafíos pendientes. De cara a 2026, el reto será consolidar el crecimiento y diversificar los motores de la actividad, en un contexto donde la inversión, la estabilidad macroeconómica y las condiciones internacionales seguirán siendo determinantes.